Cuarta Dimensión

En la 3D (Tercera Dimensión), experimentamos lo que los científicos nombraron los 3 estados de la materia, y las naciones originales llamaron los elementos: sólido (tierra), líquido (agua), y gas (aire). Un arquitecto diría largo, ancho y profundo.

La civilización moderna occidental, puesto que esta basada en el hemisferio izquierdo de nuestro cerebro, solo puede experimentar la 3D o materialismo.

En la 4D (cuarta dimensión), otro estado de la materia o elemento es experienciado: plasma o energía (fuego). Un físico cuántico diría: tiempo y espacio (quantum). El 4to estado de la materia tiene un aspecto de sí en la 3D y el resto en la 4D. Es por eso que un químico solo puede hablar del fuego como una expresión de un fenómeno, porque no puede capturar su esencia. Un alquimista si lo hace.

En la 4D, la estructura es más importante que la composición química. El agua 4D, tiene la misma composición química, pero su estructura cambió y por ello es llamada agua estructurada.  Un medio ambiente natural estructurará el agua naturalmente. El agua 4D incluye todos los cuatro elementos, Tierra (minerales), agua (líquido), aire (oxígeno y otros gases) y fuego (energía). Esta última gracias a los vórtices (conos hiperbólicos) que se forman en los estados naturales del ciclo del agua, en las nubes, en los arroyos, en las turbulencias de los cuerpos del agua, creados por la naturaleza para traer la esencia verdadera del agua desde las más altas dimensiones donde se origina.

La proporción aurea, la secuencia Fibonacci, Pi, son todos números infinitos…en la 3D. Porque ellos son energías de la 4 D, que si bien tienen un aspecto en 3D, no pueden encajar en su totalidad en esta al ser limitada a su esencia.

La 4D es experimentada por personas que pueden salirse de la caja o corralito del hemisferio izquierdo de su cerebro y experienciar el aspecto de su cerebro en su hemisferio derecho. En realidad, el hemisferio derecho es la puerta que nos mueve más allá de la percepción limitada de la realidad en 3D y nos abre a la experiencia multidimensional que inicia en la 4D y continua por la 5D, 6D, sin límites hasta el infinito.

Todas la naciones originales: indigenas, aborígenes, indús, asíaticos, polinesios, celtas, estaban basados en su hemisferio derecho del cerebro, y experimentaban la realidad multidimensionalmente. Además muchas de las mujeres (mitad de la población) en el mismo mundo occidental, también experimentan la realidad desde su hemisferio derecho. Esto suma más del 80% de la población de esta planeta actua desde su hemisferio derecho.

Los machos de la especie humana, inicialmente los de las naciones modernas occidentales, fueron castrados a vivir exclusivamente en su hemisferio izquierdo, en la razón, en el materialismo. Por eso esas civilizaciones basadas en la razón vieron siempre en los pueblos originales, en las mujeres, establecidos en la Co-razón, la amenaza, el enemigo del mundo que querían construir, y que han intentado, fallidamente, imponer al total de la humanidad.

Con la infinidad de seres naciendo conscientes de su naturaleza multidimensional, dejando atrás todas limitación que quisiera obligarlos a vivir inconscientemente de esta multidimensionalidad, y restringirlos a la cajita del materialismo o racionalismo, la consciencia humana se expande dia a dia por los confines de la multidimensionalidad que nos es natural al igual que a GAIA.

En México, un creciente número de individuos de cada nueva generación, abrazado algún recurso que les llevase a experimentar su Co-razón o hemisferio derecho, desde las danzas, los temazcales, el yoga, la meditación, técnicas de respiración, ayunos, dietas, y las cada vez más comunes experiencias con plantas utilizadas por las naciones originales desde los inicios de los tiempos, ha provocado el crecimiento de la masa crítica de consciencia. Por ello el materialismo /racionalismo se desmorona inevitablemente, mostrando otra realidad, que auxiliada por las energías de los ciclos cósmicos largos como el de la precesión de los equinocios va inexorablemente mostrando la verdadera esencia de nuestra especia humana.

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